domingo, 8 de enero de 2012

Rugby

La historia del rugby: suele considerarse a partir de 1823, año en que, según la tradición, William Webb Ellis, un estudiante del Colegio de Rugby, «con final desobediencia de las reglas del fútbol», tomó la pelota con las manos y la llevó hasta la meta contraria, marcando un gol durante un partido de football o fútbol de carnaval.
La historicidad del hecho ha sido reiteradamente puesta en duda, pero es aceptada oficialmente por la International Rugby Board como primer antecedente del rugby moderno,y el trofeo que se entrega a los ganadores de la Copa del Mundo de Rugby lleva su nombre.
Durante el siglo XIX se desarrolló entre los colegios privados de Inglaterra un proceso de definición de las reglas del football, un juego poco definido -que los hispanohablantes denominaron fútbol de carnaval-, que los estudiantes practicaban en cada pueblo británico según sus propias reglas. De ese proceso de reglamentación surgirían el rugby y el fútbol modernos, así como otros deportes emparentados.
A mediados del siglo XIX surgió la necesidad de unificar las reglas del juego y ponerlas por escrito. En la década de 1840 Gran Bretaña había desarrollado una red ferroviaria que conectó entre sí a las ciudades de la isla y una de sus consecuencias fue impulsar y multiplicar los encuentros deportivos intercolegiales. A pesar de que los contrincantes acordaban antes de cada encuentro las reglas a que se sujetarían, las discusiones y peleas sobre las acciones que estaban permitidas o prohibidas, fue un inconveniente cada vez más notable.
Los estudiantes de los colegios ingleses comenzaron entonces a escribir las reglas, con el fin de unificarlas. El primer colegio en hacerlo fue el de Rugby, donde el fútbol se había practicado en una versión muy física, utilizando zancadillas y amontonamientos («hacking» y «maul») y permitiendo tomar, pasar y correr con la pelota en las manos. Las Reglas de Rugby fueron escritas el 28 de agosto de 1845 por tres estudiantes, William Delafield Arnold, W.W. Shirley, y Frederick Hutchins. Estaba integrado por una serie de considerandos y 37 reglas que constituyen el primer antecedente reglado del rugby moderno. Allí figuran reglas que luego señalarían la identidad del juego, como los arcos en forma de hache, la conversión, el uso de las manos para llevar la pelota, la reglas del off-side, el «knock-on», el «scrummage», el «marck», el «hacking» (dar puntapiés, del verbo inglés «to hack», cortar a hachazos) debajo de las rodillas, etc.
A las reglas de Rugby otros colegios opusieron reglas en las que se limitaba considerablemente el uso de las manos y el papel de la fuerza física. Entre estos colegios se destacaron las reglas escritas por Eton (1847) y Cambridge (1848). Estos colegios sostenían que en sus reglas se promovía más la habilidad, mientras que en las de Rugby se promovía más la fuerza.
A lo largo de esos años fueron formándose otros clubes para jugar con reglas basadas en las de la escuela de Rugby. De 1843 data la creación del club de "football" más antiguo del mundo, el Guy's Hospital Football Club, formado por ex-alumnos de la escuela. El Dublin University Football Club, fundado en 1854, es el más antiguo de los clubes de «football» (bajo cualquier regla) aún en actividad. Blackheath, fundado en 1857 o 1858 fue el primer club no universitario que aún sigue en actividad.
Finalmente en el 26 de octubre de 1863 comenzó una gran reunión de delegados de los estudiantes de varios colegios en Londres, en una taberna llamada Freemason's, con la intención de redactar un código de reglas que armonizaran los diversos métodos de juego que respondían a la denominación común de football. En la cuarta reunión se destacó que algunos periódicos habían publicado las reglas de Cambridge de 1863, que diferían del borrador de la Football Association en dos puntos fundamentales: «correr con el balón» y el hacking (patear las espinillas del rival); las reglas en controversia eran:
IX. Un jugador podrá correr con la pelota hacia la meta de sus adversarios si atrapa limpiamente el balón, o lo atrapa al primer bote; pero en caso de una atrapada limpia, si hace su marca no podrá correr.
El fútbol rugby, popularmente conocido como rugby (ocasionalmente escrito también como rugbi),1 es un deporte de contacto en equipo nacido en Inglaterra.
Es muy popular en todas las naciones que conforman las Islas Británicas (Inglaterra, Irlanda del Norte, Escocia, Gales e Irlanda), así como en las excolonias británicas (Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica) y en países europeos como Francia e Italia.
Además de los países antes mencionados, el rugby se practica en todos los continentes, con variados grados de popularidad y competitividad internacional. En África es popular, por influencia inglesa, en Sudáfrica, Namibia, Kenia y Zimbabue, y por influencia francesa en Túnez, Costa de Marfil, Madagascar y Marruecos. En América se practica principalmente en Argentina, donde tiene gran arraigo y cuya selección ha logrado el tercer puesto en la Copa del Mundo de Rugby 2007. También tiene cierta importancia en otros países americanos, como Canadá, Estados Unidos, Uruguay y Chile], y algo menos Brasil, Paraguay, Bermuda, Trinidad y Tobago, Venezuela, Perú y Colombia. En Asia, el equipo más destacado es el de Japón. En el resto de Europa, se destaca Italia, que participa del Torneo de las Seis Naciones. También está difundido en otros países del continente europeo, sobre todo en Portugal, España y en países del Este europeo, como Rumania, Georgia o Rusia. En Oceanía, por influencia australiana y neozelandesa, el rugby es también un deporte popular en Fiyi, Tonga y Samoa, cuna de jugadores destacados en el ámbito internacional.
En abril de 2010, 116 uniones nacionales eran reconocidas por el International Rugby Board, la asociación federativa que regula este deporte en el mundo.
Desde los orígenes mismos del rugby y el fútbol actual, a mediados del siglo XIX, se definieron como el alter ego del otro: fuerza contra habilidad; juego limpio contra juego desleal, etc. Un antiguo dicho británico dice que "el fútbol es un juego de caballeros jugado por villanos y el rugby es un juego de villanos jugado por caballeros". En el rugby es característico el respeto por las reglas que deben practicar tanto los jugadores como el público. Las decisiones del árbitro rara vez son discutidas por los jugadores. En los partidos internacionales entre selecciones y en muchos de los campeonatos europeos como el Top 14 se puede recurrir, a solicitud del árbitro principal, a la repetición en vídeo de las jugadas producidas dentro del in goal en caso de duda. La revisión de estas jugadas está a cargo de un cuarto árbitro llamado TMO (Television Match Official), aunque la decisión final siempre corresponde al árbitro principal.
Además, se fomenta la sociabilidad, dándose generalmente entre compañeros de equipos y oponentes una cordial reunión después de los partidos, denominada tercer tiempo, junto con los árbitros, entrenadores y parte del público, para hablar acerca del partido. Este apelativo se ha hecho extensivo a los medios donde se analiza este deporte.

 



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